El ser humano, puede hacer cosas maravillosas, puede volar, sumergirse a
grandes profundidades, viajar más rápido que el sonido, escalar el Everest,
construir edificios como el Burj Khalifa de 828 metros de altura y muchas
otras cosas, pero lo que no puede hacer aún es controlar a la naturaleza.
Recuerdo que algunas veces estuve en charlas motivacionales y escuche en
varios audios que siempre dicen que se aprende de los errores pero esto no es
verdad, pues se aprende es de los aciertos.
Tal vez está creencia tan difundida sea la que nos mantiene fallando y
fallando una y otra vez.
El by pass de la Av. 28 de Julio que tiene tramos que ya se están
hundiendo, el puente Solidaridad, que se acaba de caer. La remodelación de la “Muralla” que solo duro un mes. Todos
estos son errores. Entonces debemos de preguntarnos, ¿Se podrían haber evitado?
Yo pienso que sí. Pero vamos un poco más allá. ¿Por qué se dio un error tras
otro? Si esto hubiera afectado, solo a aquel que los cometió, pues todo bien,
que los siga cometiendo hasta que consiga aprender.
Pero una vez y otra vez y otra más los errores cometidos perjudicaron a
una ciudad entera, Lima. Cometimos el error de elegirlo una vez, volvimos a
cometer el mismo error una segunda y una tercera vez. ¿Qué nos está pasando? ¿Por
qué no aprendemos?
De acuerdo a lo dicho al inicio, se afirma que se aprende de los
errores, pero veremos porque no es así. Estudios de la MIT han demostrado que
cuando se cometen errores, las funciones neuronales del cerebro no sufren
modificaciones, pero ocurre lo contrario al momento de cometer un acierto,
nacen nuevas conexiones y las existentes se fortalecen y nos permiten aprender
cuáles son las cosas que nos llevarán al éxito.
Existe también en psicología organizacional un efecto sobre el cual las
personas no podemos luchar. Se llama efecto "Peter", algunos tal vez lo
hayamos escuchado nombrar ¿En qué consiste? Empecemos, Ortega y Gasset, decía: "Todos los empleados públicos deberían
descender a su grado inmediato inferior, porque han sido ascendidos hasta
volverse incompetentes" .
Es así
que tiempo después Laurence J. Peter deduce lo siguiente: Con el tiempo, todo
puesto tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar
sus obligaciones. De esto deduce:
- · Con el tiempo todo puesto tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar sus obligaciones.
- · El trabajo es realizado por los empleados que todavía no alcanzan su nivel de incompetencia.
Lo que hoy conocemos como el Efecto Peter,
se desarrolló a raíz de un estudio y análisis de cientos de casos de incompetencia
en las organizaciones y da explicación a los casos de acumulación de personal.
Según esto explica que el incremento de personal se hace para poner remedio a
la incompetencia de los niveles superiores. Y esto será así hasta que el mismo
sistema los eleve hasta su nivel de incompetencia.
Es así que, todo esto me lleva a pensar que debido a este efecto,
seguimos cometiendo los mismos errores una y otra vez. Nuestros alcaldes siguen
devolviendo presupuestos, siguen sin hacer obras de prevención, siguen sin
ejecutar obras mediante estudios serios sobre, impactos ambientales, sociales,
económicos. Nosotros los seguimos eligiendo, y no exigiendo de manera
coordinada que los presupuestos se cumplan que las obras se terminen en plazos
adecuados y que se presenten los presupuestos publicados en medios oficiales
antes de ser ejecutados, durante su ejecución y después de haberse realizado
para su correspondiente fiscalización, tenemos derecho a ello, es nuestro
dinero.
Tengamos cuidado, recuerdo que en un laboratorio, trabajaban varios
representantes médicos, y uno de ellos era especialmente distinguido, realizaba
ventas muy buenas, en zonas que para otros habían resultado sino difíciles,
hasta imposibles. Viendo esto, el Gerente de Ventas lo promovió a un puesto superior,
el de Supervisor de Ventas de los que antes fueron sus compañeros
propagandistas.
El primer mes todo bien, es el tiempo que se toma más o menos para
adecuarse al nuevo puesto, el segundo mes las ventas no se movieron, el tercer
mes las ventas bajaron, cuando el Gerente le solicitó un informe, el Nuevo
Supervisor de Ventas no tenía ni idea de cuáles eran las ventas de cada uno de
los propagandistas, no sabía si es que habían incrementado o no sus ventas, no
conocía cual era la ruta de trabajo de cada uno de ellos, no conocía ni cuantas
visitas diarias hacía cada uno. No manejaba el presupuesto para movilidad y
gastos de representación.
Esto demuestra que lo dicho por Ortega y Gasset también puede ser
aplicado a cualquier otro trabajador, en especial a nuestros alcaldes y congresistas, pues han sido ascendidos hasta volverse incompetentes.



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