Cuando niño, la recuerdo delgada, siempre con el cabello amarrado en una sola cola, un par de aretes brillando como estrellas a cada lado de su rostro, enmarcando una dulce y amorosa sonrisa.
Recuerdo cuando niño, cada cumpleaños, mucho tiempo antes, ella juntaba los tubos de cartón del papel higiénico y los forraba, pintaba, los adornaba con escarcha y recortaba, convirtiéndolos en hermosos envases para colocar dentro caramelos y chocolates, esas eran las sorpresas de mi cumpleaños.
"A la mesa a almorzar", era lo que decía poco después del mediodía, y al preguntarle ¿qué cosa hay de comer? Invariablemente respondía "comida".
Recuerdo los días, cuando al llegar de mis clases de la universidad, luego de abrir la puerta y subir las escaleras entraba directo a la cocina, el aroma a comida recién hecha me invadía, ella estaba ahí, siempre ocupada, cocinando y haciendo muchas otras cosas a la vez. Le daba un palmazo e inmediatamente me iba al comedor, abría la refrigeradora y la miraba por completo, no buscaba nada en especial, creo que me gustaba verla siempre llena(mi refrigeradora hoy solo tiene una botella de yogurt y un par de kiwis).
"A la mesa a almorzar", era lo que decía poco después del mediodía, y al preguntarle ¿qué cosa hay de comer? Invariablemente respondía "comida".
Recuerdo los días, cuando al llegar de mis clases de la universidad, luego de abrir la puerta y subir las escaleras entraba directo a la cocina, el aroma a comida recién hecha me invadía, ella estaba ahí, siempre ocupada, cocinando y haciendo muchas otras cosas a la vez. Le daba un palmazo e inmediatamente me iba al comedor, abría la refrigeradora y la miraba por completo, no buscaba nada en especial, creo que me gustaba verla siempre llena
Recuerdo que un día juntando mis propinas había conseguido comprarme un pequeño pedazo de queso azul, mi favorito, (
La recuerdo sentada a la mesa, el televisor encendido y ella tejiendo, pintando, cociendo, escribiendo, leyendo, siempre haciendo algo para nosotros. Y ahora que ya no siento sus pasos, su llamada a la hora de almorzar, ahora que no la veo caminando por toda la casa sin cesar, siento nostalgia, en realidad no se que siento, solo una lágrima que cae y su recuerdo. Feliz día MAMÁ.



