Levanté la mano aquel que nunca haya escuchado hablar de Dios. Estoy esperando, no veo ninguna mano levantada.
Desde que se conoce sobre la existencia del hombre en la tierra, el concepto de Dios ha estado presente. Este concepto ha ido cambiando a través del tiempo entre las diferentes culturas, pero siempre ha tenido, tiene y tendrá la misma connotación, la de un ser Supremo, todo poderoso y creador.
Sin importar la manera en cómo se simbolice, su esencia es la misma. Para algunos es toda bondad, para otros es castigador, pero hay un tercer grupo de personas que es diferente.
Y que es lo que las hace diferentes? Pues la forma en que dan su respuesta. Los dos primeros grupos tratan de personificar el concepto, mientras que el último lo que hace es narrar su experiencia, sus sensaciones, sus sentimientos.
Según lo que pienso y creo, estoy más de acuerdo con el último grupo a diferencia de los dos primeros. Pero claro todos tenemos nuestra posición particular. Soy partícipe de la aceptación de la Teoría del Big Bang como idea creadora, a raíz de lo cual, la energía inició su proceso constructivo-destructivo y desde ese momento no se ha detenido.
Mucho ya se ha dicho, y seguramente aún queda mucho por decir al respecto, pero sin establecer cual iglesia está en lo cierto y cual está errada, lo que deseo, es poder llegar a un consenso sobre lo que NO ES DIOS.
Entonces como siempre, debo de establecer un punto de partida para llevar a cabo el análisis, trataré de no incorporar a este análisis ningún componente político, religioso, ni filosófico, o cualquier otra cosa, que de alguna forma pueda tener dentro de sí alguna posibilidad de interpretación subjetiva.
Nosotros, como personas parte de una familia, la que unida a otra familias conforman una sociedad y esta sociedad está regida por determinadas normas, leyes, conductas, costumbres entre otros Todo esto hace posible que sus integrantes tengan una estructura, en la cual basar su comportamiento frente a los demás. Basado en el respeto, la tolerancia y el aprecio.
Alguna vez nos hemos percatado que cuando ingresamos a algún lugar, lo sentimos agradable, acogedor, positiva. Pero de la misma manera, al llegar a cualquier otro lugar, sentimos que está cargado, que es desagradable, sentimos que no nos gusta. Cualquiera sea el caso, no tenemos ninguna explicación lógica que pueda ser comprobada de manera irrefutable, simplemente lo sentimos.
Esta es la razón por la que al inicio del post indiqué que estaba más inclinado hacia aquellos que me narraban sus experiencias, sus sentimientos, sus sensaciones. Por lo tanto lo que puedo concluir de manera preliminar es que Dios no es esa figura antropomorfa que durante la historia de ha utilizado para representarlo.
No es aquel ser multicolorido, con máscara felina llamada Kon, que según los Paracas, apareció desde el mar del norte, sin huesos ni carne, pero en forma de humano. Que para castigar a los hombres porno brindarle ofrendas les quitó las lluvias. Apareciendo así los grandes desiertos costeros.
Todo esto me lleva a pensar que Dios es energía, la misma que se puede manifestar en las más diversas formas y de los más diversos modos y por supuesto en cualquier parte del universo. Por todo lo dicho, puedo establecer que DIOS existe, pero no es lo que nos enseñaron de pequeños, aquel señor de grandes barbas que nos está mirando desde cualquier parte, aunque le demos según nuestro gusto, las interpretaciones más antojadizas. En resumen es ENERGIA Creadora - Destructora.



De acuerdo con lo que dices,podría decir que somos parte de esa energía creadora/ destructora.
ResponderEliminarEso es lo que creo.
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