martes, 14 de marzo de 2017

Las endorfinas, nos meten en problemas.

Gastar lo tenemos en nuestro ADN, a todos nos gusta gastar. La razón principal, placer cuando gastamos, en nuestro organismo se generan endorfinas, las endorfinas son la hormona del placer. En verdad no interesa qué es lo que compramos, tampoco importa si es demasiado caro o demasiado barato, lo único que importa es que nos guste.

Y son justamente  las endorfinas, las que en algún momento podrían meternos en problemas. Y porque decimos esto, bueno, el problema tiene varias aristas analicémoslo por partes, primero cuando nosotros salimos y pasamos por un centro comercial, miramos las vitrinas encontramos ropa que nos gusta, cámaras fotográficas, equipos de sonido, relojes, celulares, el juego de moda para mi PS4, los zapatos que buscaba hace mucho, si es que tengo el dinero suficiente, lo compro, pero si no me alcanza el efectivo aún puedo usar mi arma secreta.

Viene de diferentes colores, con distintos nombres y distintos costos, pero sirve exactamente para lo mismo, comprar. Mi tarjeta de crédito, sirve para sacarme de problemas y permitirme tener lo que quiero, inmediatamente. Esta cultura inmediatista es la que determina que nuestros niveles de consumo sean superiores a lo que realmente necesitamos. ¿Porqué? Fácil, por que nos gustan las cosas de inmediato. Sentimos frustración cuando las cosas se demoran más allá de unos pocos minutos. Queremos lucir una figura esbelta pero ya, entonces fácil,


Todo esto, no nos permite llevar un control sobre lo que realmente gastamos, creemos por lo general, que nuestros ingresos se han incrementado de acuerdo a la línea que nos otorgó el banco, pero no es así. Lo que se incrementó es nuestra capacidad de endeudamiento. Y como ya sabemos, las deudas se deben de pagar tarde o temprano. 

Pero nos estamos olvidando de algo muy importante, algo que viene con nuestra tarjeta, los intereses, y esto es un pequeño olvido que hace la diferencia. En lugar de pagar de pagar 100 soles por un pantalón podríamos llegar a pagar 180 sólo por usar nuestra tarjeta. Entonces si mi deuda se incrementa usando mi tarjeta, ¿porqué utilizarla?

La diferencia entre usarla bien y usarla mal es muy sutil. Y todo radica, en cómo realizó los pagos. Muy pocos sabemos cómo hacerlo. Podemos comprar unas entradas cine con ella, o pagar una hamburguesa sin ningún problema. Pero nunca demorarnos en pagarla más allá de fin de mes. Por esto es importante manejar nuestra fecha de corte que es distinta a nuestra fecha de pago.

En el momento en que sepamos la diferencia, nuestra tarjeta será nuestra mejor amiga. Claro no todo puede tratarse en este pequeño post, pues existen muchos puntos más igualmente importantes. Muchos de ellos los puedes encontrar en

No hay comentarios:

Publicar un comentario