Las cosas que vemos a veces parece que solo ocurren en el Perú. Después de pensarlo por algunas semanas, decidí comprarme una nueva moto.
Para esto visite algunos concesionarios ubicados en la avenida la Marina. Hasta aquí nada fuera de lo corriente, solicite presupuestos de los diferentes modelos y pregunté por las cilindradas y colores disponibles algunos me dieron encartes bastante completos y otros solo una proforma, pero en general cumplían su función.
Pero justo cuando inicie la ronda de preguntas sobre la financiación comenzaron los problemas. Una de las a las que les quería comprar, pues tenían una moto que me interesaba me dieron tres opciones de pago.
Pero justo cuando inicie la ronda de preguntas sobre la financiación comenzaron los problemas. Una de las a las que les quería comprar, pues tenían una moto que me interesaba me dieron tres opciones de pago.
Una al contado, esa es muy simple. Pagas todo y ya. La otra opción con mi propia tarjeta de crédito, yo me arreglo con el banco. Por fin la tercera manera de pago. El usar el financiamiento de una empresa que trabaja con ellos. Pido entonces esa opción, porque me dijeron que era bastante barata y dijeron que debía esperar 2 días a que la empresa me evalúe.
Les dije está bien y salí de la tienda, esperé 2 días y fui a visitarlos, me dijeron que todavía no tenían respuesta cruce la calle a otra tienda de motos después de unos minutos de ver entre varios modelos me gustaron 2 y después de evaluar precios me decidí por una de ellas, entonces pregunté, ¿que modos de pago tienen? Me dijeron contado y tarjeta. Les pregunte si ningún otro, me dijeron no. Entonces señalando una negra con arreglos rojos le dije quiero está.
Pase por favor a la oficina para que le hagan el papeleo -me dijo el vendedor- ¿Se la lleva ahora? Pues claro, le dije -se la prepararemos de inmediato, por favor espere unos minutos- y me acompañó a la oficina. A los 15 minutos, salí manejando. Pero ¿Y que nos enseña todo esto?
Es importante entender como tratamos a las personas, si es que realmente deseamos venderles algo. Es primordial que tengamos claro, que es lo que debemos de hacer y como debemos de hacerlo. Si es que ofrecemos algo hay que otorgarlo sin demora. Pero si no lo ofrecemos, no cometamos el error de embromar a nuestros clientes, porque se darán media vuelta y comprarán en la tienda de al frente.


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