lunes, 27 de febrero de 2017

Con mis hijos no te metas

     En estos últimos tiempos, frases como la del título y muchas otras, van circulando por la las redes y otros medios. Sin ir muy lejos, me acaba de llegar información sobre el Tribunal de Estrasburgo, movimiento con mis hijos no te metas en el Perú, la ideología de género entre tantas otras perlas. Pero si es que dejamos que el río de información y contra información se calme, creo que podemos hacer un análisis medianamente aceptable para todos.

     Trataré de no incorporar a este análisis ningún componente político, religioso, ni filosófico, o cualquier otra cosa, que de alguna forma pueda tener dentro de sí alguna posibilidad de interpretación subjetiva.

     Para iniciar el recorrido haré la narración siempre en primera persona, para de esta manera evitar herir cualquier susceptibilidad. Con esto no quiero decir que lo que diga será la verdad absoluta ni mucho menos, será solo mi interpretación personal.



    El primer tema a tratar es el de género, para iniciar el análisis únicamente se tendrá como referencia lo establecido por la OMS y no es otra cosa que “… comportamientos, actividades y atributos que una sociedad considera como apropiados para hombres y mujeres…” Es aquí entonces donde podemos establecer la diferencia entre “comportamientos, actividades y atributos” sobre la parte de sexo.
     
      El comportamiento ampliamente aceptado por la sociedad hasta hace algunos años era, la mujer a la cocina y el hombre a trabajar a la calle, eso lo viví en mi propia familia. Y nada tenía que ver con el sexo u orientación sexual de cada uno de mis padres. El día de hoy hay mujeres que salen a trabajar y hombres que se quedan en casa cuidando a los niños y haciendo las labores domésticas. También conozco familias así, y nada tienen que ver con la orientación sexual o sexo de estas personas.

    Yo recuerdo haber jugado yases con mi hermana cuando era niño, este era un juego catalogado para niñas, y esto no tuvo ninguna influencia posterior en mi sexo u orientación sexual. Por lo tanto puedo inferir que, el tema de género, aparte de ser actividades y atributos que la sociedad establece como propios para determinadas personas, no tiene nada que ver con el sexo de la misma, es decir se puede romper la regla sin sufrir una metamorfosis en nuestro cuerpo.

     El rosado es para las niñas, el celeste es para los niños, no sé a qué estúpido se le ocurrió eso, pero bueno, yo he llegado a utilizar camisas rosadas, utilizo polos rojos y fucsias, siendo que hasta ahora nada de eso ha influido en que me sigan gustando las mujeres y no los hombres.
Lo dicho hasta acá es lo que tiene que ver con el género y nada más que con el género, no con el sexo u orientación sexual. Ahora vamos por la ideología de género, que es la que según algunas personas está promoviendo la homosexualidad, la masturbación, el sexo fuera del matrimonio y otras actividades consideradas como ofensas a Dios. 

Fin de primera parte......

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